DISONANCIAS
Qué queda de mí,
de este alma dibujada en las paredes
y muros derruidos,
o de estas voluntades que
sangran como apéndices amputados.
Verbos de extraña mar disueltos,
palabras que no son de esta patria,
las disonancias cuando digo amor.
Qué queda de mí.
O cuando a esta hora sentir
es como remar al olvido, qué queda.
O cuando a esta hora la lluvia, la calma,
la soledad que me asola
me deja más que solo.
Solo, y apenas hombre.